EXPO NAUTA
CURADORA: LEONOR CASTAŅEDA
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AUDIOGUIAS Inicio Contacto
 
 
  "Tomado como objetividad real, el sonido,
frente al material de las artes figurativas,
es del todo abstracto"

Hegel


Las Audio Guías son aparatos que en los principales museos del mundo informan al espectador acerca de las obras que observa en su recorrido por las salas de las exposiciones. En el menú que el artefacto le ofrece, el usuario selecciona la obra acerca de la cual requiere ser "ilustrado", y también elige el idioma en el que escuchará dicha información. Las obras mismas son por lo tanto, para el espectador, una instancia material de correspondencia y también, en cierto sentido, de verificación en relación al contenido del audio que acompaña su recorrido por el museo: autor, título, determinados procedimientos técnicos, circunstancias de su creación, etc. Se trata, en efecto, de una escucha destinada a orientar a un espectador, por lo tanto la voz se refiere a aquello que se ve, un objeto que el destinatario tiene empíricamente enfrente. Así, la obra concreta opera, en cada caso, como un horizonte de verosimilitud para la información que entrega el Audio Guía.

En el proyecto de arte sonoro "Audio Guías", la relación arriba señalada se invierte: el aparato transmite una información-texto que el espectador no tiene la posibilidad de corroborar en el espacio concreto en el que se encuentra en ese momento, sino que debe más bien seguirla, como se sigue una "instrucción", una pauta o un programa de comportamiento. En cualquier caso, el usuario debe aquí elaborar visualmente el espacio inmediato a partir de lo que escucha en el audio-guía, por lo tanto desarrolla una experiencia auditiva del espacio visual, a diferencia de lo que ocurre habitualmente en una visita al museo, en que la información se subordina al objeto inmediato de la percepción. De esta manera, en el proyecto "Audio Guías", el contenido del audio no puede ser considerado en modo alguno como meramente descriptivo, sino más bien como una proposición que el espectador debería actualizar.

Este proyecto de arte sonoro tiene un carácter performativo. El audio-guía opera la emergencia de un sistema de percepción y comprensión del entorno, organiza un espacio reflexivo, porque el espectador es consciente de estar participando en su construcción. En este sentido, el sujeto deviene un observador de segundo orden, consciente de asistir a un acontecimiento que se constituye a partir de su propia capacidad de dar realidad virtual al contenido informativo del audio-guía. Este poder realizador de la performatividad del mensaje consiste precisamente en que el auditor no sólo comprende el contenido del "mensaje", sino que deja orientar su conciencia en el espacio a partir de esa comprensión. El visitante en el museo escucha su audio-guía en conformidad con lo que podríamos denominar una expectativa espacial, es decir, se trata de un mensaje pragmático que el espectador efectúa. Si, como señalamos, el contenido de la escucha no es una descripción, tampoco podría considerarse como un manual de instrucciones (incluso en aquellos casos en que se propone una serie de "instrucciones" o de "recomendaciones"), pues aquel contenido debe ser comprendido en su visualización particular, lo cual implica siempre un grado importante de interpretación. No es sólo un "estímulo" para poner a trabajar la imaginación (ejercicio que, por lo demás, podría ensayarse sin asistir empíricamente al Museo), ni un procedimiento cuya correcta ejecución pudiese al final corroborarse en un "hallazgo", tampoco consiste en una mera experiencia sensitiva.

En sentido estricto, se trata de una intervención del Museo o, más precisamente, una intervención de la experiencia convencional que hace toda persona que visita un Museo. Los visitantes pueden "bajar" el material sonoro para cargar sus audio-guías desde el sitio web del proyecto, y luego "realizar" la experiencia en el Museo. Al mismo tiempo, en esta visita se virtualizan las salas y los pasillos del edificio, transformándose éste en el escenario visual en correspondencia con un contenido de naturaleza esencialmente auditiva. Se proyecta necesariamente como una experiencia en el museo, en el espacio arquitectónico que es propio de éste, el que se constituye a partir de diversas posibilidades de recorrido y de atención por parte del sujeto. El proyecto opera por lo tanto al interior del verosímil de la institución Museo de Arte, siendo éste habitualmente un marco de recomendación estético, político y económico respecto a lo que allí se exhibe.

El espacio del Museo opera entonces como el soporte necesario de aquella realidad virtual, y deviene una dimensión interna –al modo de un hardware– de esa virtualidad. El Museo Nacional de Bellas Artes no es un recurso indiferente al sentido de este proyecto de arte sonoro. Este es un elemento muy importante a considerar respecto al sentido de lo que se denomina en general como arte sonoro. En efecto, éste implica siempre –a diferencia de las investigaciones y ejercicios que se realizan con el sonido en el horizonte de la música contemporánea– una intervención de la experiencia del espacio y el tiempo concretos de la percepción humana. A partir de la producción y administración de los sonidos, las obras de arte sonoro generan un margen de posibilidades que el destinatario debe explorar y actualizar, conforme a su propia capacidad de procesar subjetivamente la propuesta auditiva. Así, las obras de arte sonoro no se resuelven nunca en una especie de interpretación privada de la subjetividad ensimismada, como si se tratara de una mera ensoñación "interior", sino que se materializan en la percepción del entorno.

"Audio-Guías" es tanto una intervención de la experiencia cotidiana del espacio instituido del Museo, como también una reflexión acerca de las posibilidades del arte sonoro. Éste se propone en la actualidad como un lugar de experimentación estética, en donde distintas disciplinas artísticas –artes visuales, teatro, música, poesía– exploran y desplazan los límites de la experiencia en el arte.

 
 
 
Leonor Castañeda Sergio Rojas